La Educación Medioambiental conciencia y crea alternativas que son beneficiosas para el medio ambiente sin alterar las actividades diarias de los humanos. Los elementos en los que está basada son: Los fundamentos ecológicos, la investigación  y evaluación del problema, concienciación de la causa y las herramientas necesarias para abordarlo.

Para lograr unos valores y una conducta ambienta positiva, consideramos imprescindible involucrar a los destinatarios para influir en la predisposición hacia el compromiso y la acción. La implicación de la población en el proceso de elaboración de papel artesanal y la posibilidad de participar activamente en el proceso de transformación de material de desecho en un material útil, es una forma de vivenciar el cambio. Convencer de las posibilidades del reciclaje con la experiencia, es una de nuestros principales objetivos.

Entendemos la educación ambiental como una transmisión de conocimientos y vivencias, aptitudes y valores ambientales que conlleve la adopción de actitudes positivas hacia el medio natural y social, que se traduzcan en acciones de cuidado y respeto con la diversidad biológica y cultural.  

No consideramos que este proyecto se pueda quedar únicamente en explicar e informar cuales son las consecuencias del uso irracional de los recursos naturales y únicamente exponer que el reciclaje de papel evitará la tala de árboles, que una tonelada de papel reciclado evitará talar entre 10 y 12 árboles, que ahorraremos un 63% de energía y 86 % de agua (en relación al consumo de papel no reciclado), que disminuye la emisión de cloros utilizados para el blanqueo del papel que contaminan nuestros ríos… queremos convertir esta información en acción. Queremos compartir la experiencia, hacer partícipes de ella al mayor número de personas posible…, implicar en la sostenibilidad. Creemos que la transformación puede comenzar informando a la población, de la posibilidad de utilizar materiales inservibles para realización de materiales y objetos de utilidad. Reciclar papel, vaqueros, camisetas, restos de cocina, pieles de ajos, cebollas, etc. Enseñando además la utilidad de su experiencia en el reciclaje para recordatorios, invitaciones, felicitaciones, cuadernos, carpetas, libretas, etc., todos ellos útiles en la vida cotidiana. Comenzar experimentando en la reducción del gasto, reutilizando materiales de desecho y convirtiendo el producto reciclado en un material útil, estimula y motiva para comenzar a aportar un grano de arena en el desarrollo sostenible.